martes, 3 de enero de 2017

LA EXPEDICIÓN DE LÍMITES

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La Expedición de Límites, aunque fue un fracaso desde el punto de vista de la demarcación de fronteras entre Brasil y la Guayana Venezolana debido a que los portugueses hicieron mutis en el escenario, tuvo en cambio otros logros que definieron, estructuraron y encausaron el destino de la provincia.
         Para 1756 cuando se inicia la Expedición de Límites del Orinoco, había problemas de política internacional entre Portugal y España y ambos reinos llegaron a un acuerdo para lograr la definición de las fronteras de sus posesiones en América.
         Desde la óptica portuguesa se buscaba un arreglo diplomático a favor de una frontera estable, el control tanto de la planicie central aurífera y diamantífera como del Río Amazonas, sino el Río de la Plata por donde salía expedito el contrabando del mineral precioso –plata- extraído del Perú y Bolivia y el cual entraba por el puerto de Buenos Aires.
          Dentro de la política económica de la época que era la del Mercantilismo, el Estado resultaba más fuerte mientras más metales preciosos tuviesen atesorado. De acuerdo con esta premisa se llagó al acuerdo o Tratado de Madrid que delinea la concepción geográfica e histórica de las que son las actuales fronteras en América y que supone un reparto de áreas de influencias: el Amazonas para Portugal y el Río de la Plata para España, desde el punto de vista de la geopolítica de la época.
         De 1751 a 1754 se cumplieron los preparativos de recursos y hombres para llevar a cabo una expedición capaz de hacer efectivo el Tratado de Madrid. Tal fue la Expedición de Límites del Orinoco formada por cuatro Comisarios al mando de igual número de tropas para trazar la frontera en cuatro sectores de la América del Sur: José de Iturriaga, marino conocedor del territorio venezolano que había sido director de la Compañía Guipuzcuana; Eugenio Alvarado, otrora militar de la Nueva Granada; Antonio Urrutia, marino experto en cuestiones navales y astronáuticas y José Solano y Bote, marino formado en las últimas corrientes científicas y tecnológicas del momento que había participado en una misión de espionaje naval en Gran Bretaña y luego Capitán General de Venezuela.
         En febrero de 1754 partió de Cadiz la fragata “Inmaculada” negociada especialmente con esa finalidad. La Expedición estaba integrada por cosmógrafos, dibujantes, botánicos y una planta de 60 personas que luego de llegar a Venezuela se fue ampliando de manera progresiva.

Proyecto científico

         ¿Qué tipo de herramienta política era la Expedición de Límites? Para el investigador hispano Dr. Manuel Giraldo era, fundamentalmente, la de un proyecto científico dentro del plan político de trazado de la línea divisoria.
         Los expedicionarios trajeron al Orinoco los últimos conocimientos de la ciencia europea. Pedro Loefling, prominente discípulo de Linneo, y quien había estado en España durante tres años, vino en la Expedición a ejecutar estudios sobre la canela, el cacao, la quina y a elaborar una materia médica que era la obsesión de los científicos europeos en la mitad del siglo dieciocho: la medicina botánica. La búsqueda de la medicina natural. El estudio de medicamentos susceptibles de poder ser utilizados a partir de los conocimientos botánicos. La botánica nacía entonces como una ciencia de botica.
         Los expedicionarios llegaron en abril de 1754 a Cumaná y desde esa ciudad comenzó un penoso y difícil proceso de entrada al Continente.
         Guayana había sido una región de gran resistencia a la entrada y consolidación del poblamiento y administración española. Esto se rompe con la Expedición de Límites. El nacimiento de Guayana como entidad territorial, administrativa, política, social y económica es en verdad la obra de la Expedición de Límites, aunque es admisible el fracaso del trazado de la línea fronteriza.
         La Expedición de Límites tuvo tres grandes fases: La fase de exploración, la de los recursos para realizarla y la transformación regional de Guayana.
         Los primeros obstáculos que impidieron el avance de la Expedición se localizan entre 1754 y 1756 cuando José Solano y Bote trató de trasponer los raudales de Atures y Maipures en una etapa de activación, de desarrollo de la estructura logística: red de abastecimiento, de transporte, víveres, dinero. Es una estructura de ocupación del territorio que avanza. Esta primera etapa pasó por un momento absolutamente crítico porque España todavía no tenía claro para que sirviera eso y la situación era muy grave dentro de la expedición, pues habían muerto, además del botánico Pedro Loefling, varios  cosmógrafos e infantes a lo cual se sumaba la deserción de tropas reclutadas en Cumaná.
         Del 56 al 58 se produjo una especie de relanzamiento de la Expedición a partir de los recursos obtenidos a través de dos emisarios enviados a España y Santa Fe de Bogotá. Se trazan planes de ocupación favorecidos ya por el conocimiento de Alto Orinoco por parte de José Solano que es el gran ejecutor de esa política.
         Es entonces cuando la Expedición comienza a verse como una entidad de transformación regional toda vez que se monta una estructura de poblamiento, una estructura socio-económica y política para Guayana de la segunda mitad del siglo XVIII.

Tratado de El Pardo

         En 1761 se suscribió el Tratado de El Pardo que anuló el Tratado de Madrid para entrar en una etapa distinta. Una parte de los expedicionarios se volvieron a España y figuras significativas se quedaron en Guayana. José de Iturriaga se quedó como Comandante de las nuevas poblaciones del Orinoco. Se establecieron entonces dos Comandancias: la Comandancia de Guayana con asiento en Angostura a cargo de Joaquín Moreno de Mendoza y la Comandancia de las nuevas poblaciones del Orinoco a cargo de José de Iturriaga.
         A partir de 1763 aparece en Caracas la figura emblemática y fundamental para entender la Expedición de Límites que es José Solano como Capitán General, como administrador de la expansión española en el Alto Orinoco y Río Negro y quien va a racionalizar todo el proceso de la Comandancia de nuevas poblaciones.
         Con la doble Comandancia Orinoco y Guayana que suscitó diferencias entre José de Iturriaga y Moreno de Mendoza se buscaba una reforma militar y un nuevo dispositivo de defensa verdaderamente eficaz al tiempo que el traslado de la Capital de Guayana a la Angostura del Orinoco (1764) y el logro de un tipo de estructura socio-económica de frontera que permitiera una consolidación dentro de la ocupación realizada en los años de la Expedición de Límites.
         Para tales efectos se tenían mediante una economía de guerra, proyectos para localización de minerales en la zona de la Esmeralda que ya había sido explorada en el curso de la Expedición de Límites por Apolinar Díaz de la Fuente, desarrollo de una explotación de Cacaotal Silvestre del Alto Orinoco y otras iniciativas.
         En conclusión, la Expedición de Límites del Orinoco fracasó por una parte, pero tuvo resultados importantísimos para Guayana pues se consolidó como provincia con una estructura política y socio-económica definida.
         José de Iturriaga, efectivamente, fue el Comandante de la famosa Expedición que definió y aseguró el destino de la provincia de Guayana y de su capital Angostura, pero el verdadero brazo ejecutor fue José Solano y Bote, hombre de una gran voluntad emprendedora y civilista que lamentablemente terminó linchado por una poblada de Madrid en mayo de 1808.




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